Entonces, #permitemesoñar

Entonces, #permitemesoñar

Yo no sé ustedes, pero yo me siento muy engañada. De pequeños nos ponen el chip de creer en la fantasía, en los sueños, en Peter Pan, en un mundo de colores donde todo es posible. Los perros, hablan. Los tres magos, te traen el último juego de la Play. Tenemos superhéroes, hombres o extraterrestres que se enfrentan continuamente al fin del mundo, submarinos que van al centro de la tierra seguidos por un monstruo marino gigante, abogados, médicos y policías que cogen a los malos o salvan vidas de enfermedades imposibles o ataques zombis.

Pero llegas a una edad, en la que el enemigo ya no es ni el monstruo submarino ni el Capitán Garfio. Tu peor enemigo lo tienes alrededor. Si, esa gente que te condiciona, la sociedad que te inculca sus propios valores:

“Estudia una carrera seria, que tenga salida”, “A tu edad ya no puedes vestir como una niña”, “Cómprate una casa, es una inversión y tienes que empezar a establecer una vida adulta”, “Uy, ya empiezas a tener una edad para tener hijos, que luego se te pasa el arroz!”, “¿Hija cuándo te vas a casar?”, “Deberías buscar un trabajo mejor, estable, pintar no te llevará a nada”.

A todo ello súmale las nuevas modas, tendencias, y presiones sociales. Encima esa nueva corriente motivacional que no para de lanzarte mensajes positivos por donde quiera que mires. Yo no sé ustedes, pero a mi las frases tipo Mr Wonderful me crean presión!! A ver señores, las galletas, no hablan!.

Entonces te pasas media vida, soñando, creyendo, ilusionándote, imaginando… y de repente un día deciden que te has hecho mayor y te dan un billete de vuelta a la realidad. Y tu claro, te lo crees, crees que es lo correcto, porque es lo que todo el mundo piensa. Debes ser como el ser humano standard. Si te alejas, eres raro, y lo que antes era bueno, ahora es que eres demasiado soñador, no vives en la realidad, vives de la ilusión o tienes demasiada imaginación.

Yo he de  decir, que lo he intentado. He probado alguna vez a ser normal, no pensar en el futuro que no sea inmediato, dedicarme solamente a hacer deporte, ser una buena ama del hogar..-He intentado centrarme, dedicarme solo a una cosa, despejar preocupaciones, vamos, lo que llaman vivir en la Tierra. Pero bien, o esta Tierra no es la mía, o no lo consigo.

Esta semana por ejemplo, me dio uno de mis frecuentes ataques creativos y tuve una nueva idea, me inventé un nuevo negocio. Lo podía visualizar con total claridad y ya tenía planeado todo el plan empresarial. Dudo que este tampoco triunfe, seguramente quede donde el resto de mis ideas y sueños, pero y si.. o si no. Después de la oleada de motivación, entraron las dudas, como siempre.

Entonces empezaron a aparecer esas señales del destino. Te aparecen post en facebook relacionados con nuevas oportunidades de negocio, te cruzas con personas que te animan, tu compañera te cuenta que le han enviado una frase de las que inspiran, esas que están de moda.

Decía así:

“Los que aseguran que es imposible, no deberían interrumpir a los que seguimos intentándolo – (T.A. Edison)”.

Y para terminar el día, al azar, ves la película Tomorrowland. No es que sea la mejor película de la historia, pero es perfecta para aquellos que andamos siempre por las nubes. Aquí una de las frases del guión.

-Hay dos lobos que están siempre luchando. Uno es la oscuridad y la desesperación. El otro es la luz y la esperanza. La pregunta es: ¿cuál de los lobos gana?
-El que tú alimentas.


-¿Por qué te gustan tanto las estrellas?
-Porque voy a ir allí.
-Están muy lejos. Va a tomar mucho tiempo, un tiempo muy largo.
-¿Qué pasa si haces todo el camino hasta ahí y no hay nada?
-¿Qué pasa si lo hay todo?


Los soñadores tienen que permanecer juntos.

Los mas escépticos no creerán en las señales, dirán que son fruto de la casualidad, que vivimos condicionados, que seleccionamos lo que nos interesa entender. Otros al leer esto pensarán: “¿Otro intento de idea emprendedora? esta chica vive del aire”, “Tiene demasiados pájaros en la cabeza” (Elijan el suyo o añadan, serán bien recibidos). Y bueno, sí, será todo una locura y vivo totalmente sugestionada por las supuestas señales del destino que guían y elaboran mi futuro. Pero y si, de tanto soñar, aprendo. De tantas ideas, alguna sale. Y si no me rindo nunca…

¿Acaso no tengo mas probabilidades de lograrlo que aquellos que no se dan ninguna oportunidad? Entonces ya no es sugestión, ni fantasía, ni sueños, ni pájaros en mi cabeza. Entonces es algo tan factible y tan real como la estadística…

Entonces, #permítemesoñar.

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